Así sabe el festival Coachella

Para los amantes de la música, el buen rollo, la comida y la moda, mañana comienza el festival Coachella.

El festival de los festivales, que se celebra en California, reúne cada año a cantidad de rostros conocidos: influencers, celebrities, actrices y actores, modelos y en general a gente ‘guay’ de todo el mundo.

No solo se trata de un festival de música, si no que se ha convertido en todo un acontecimiento de donde -seguro- saldrán las tendencias que marcarán los próximos meses. 

Independientemente de quién acudirá a la cita, qué ropa llevarán y qué romances surgirán, también nos hacemos otra pregunta:

¿qué comerán?

 

El festival se ha convertido en todo un referente de lgastronomía.

♥ Música sí ¡pero también sabor! ♥

Desde los platos más sabrosos de los mejores chefs a los helados más originales, harán del festival toda una experiencia culinaria. 

 

Este año Coachella contará con más de 100 puestos diferentes donde habrá opciones para todos los gustos y sin dejar de lado dietas vegetarianas, veganas o sin gluten. Estamos seguros de que todos los platos tendrán un denominador común: ser dignos de una foto en Instagram. 😂

Entre todos los restaurantes, esta edición acogerá un mercado central de comida india, donde los amantes de los sabores y las especies podrán disfrutar de la mejor selección de restaurantes hindúes, llegados desde Los Ángeles hasta Nueva York, para deleitar con sus mejores platos a todo el que por allí se acerque.

El festival ofrece zonas de restauración perfectos para reponer fuerzas cómodamente entre concierto y concierto en una zona lujosa y sombría, zonas tranquilas donde disfrutar de los mejores menús en familia o incluso puestos de comida rápida para hacer una mini parada y no perderte nada.

 

Coachella, un festival para todos los sentidos.

 

¡Buen provecho! 😉

¿Cómo comportarse en la mesa según el país donde estés?

Existen muchos protocolos, en lo que a educación se refiere, cuando nos sentamos a la mesa a comer. Por ejemplo, debemos esperar a que todos los comensales estén sentados para empezar a comer, no debemos eructar ni comer con las manos (excepto con algún plato en concreto), debemos comer con la boca cerrada, las manos deben estar encima de la mesa pero sin incluir los codos para no molestar a los que tenemos sentados a nuestro lado…

Estos protocolos que nos han enseñado desde pequeños y que, en muchas ocasiones, tantas rabietas nos han causado, no son bien vistos en todos los países. 

Así que como bien dice el dicho: “allá donde fueres haz lo que vieres”, antes de ir de viaje a otro país deberías tener en cuenta algún que otro apunte para seguir siendo educado sobre la mesa:

– Nosotros jamás eructaríamos en una comida, ni delante de nadie. Te sorprenderá saber que si vas a China puedes hacerlo con total libertad, es más, el chef lo considerará un halago y se sentirá satisfecho tras tu ‘provecho’.

– Siempre nos han reñido de pequeños nuestras madres cuando dejábamos algo de comida en el plato. En China debes hacerlo, de lo contrario el anfitrión pensará que no te sirvió suficiente comida.
Pero si vas a la India, sigue haciendo caso a tu madre y no dejes nada porque lo considerarán como un desprecio.

– También te acordarás bien de cuando eras pequeño y querías comer con las manos pero tu madre no te dejaba. ¡Estás de suerte! en Tailandia y en la India puedes hacerlo con total normalidad, sin que nadie te riña. Eso sí, lávate bien las manos antes de comer.

– Si vas a Japón, olvídate de dejar propina porque lo verán como un acto de mala educación. Y antes del viaje, a parte de ensayar tu destreza con los palillos, recuerda que para ellos son un arte ancestral y tienes que tratarlos como tal, no los chupes, ni los cruces y tampoco los claves en la comida.
Con las sopas, no te preocupes que no tienes que utilizar palillos -¡solo faltaba!- puedes tomarlas directamente del cuenco y hacer todo el ruido que quieras, el chef lo considerará como un signo de aprobación.

 

¡Buen provecho! 😉

¿Qué comer en Asturias?

Empiezan las vacaciones de Semana Santa y con ellas muchos aprovechan para disfrutar del turismo gastronómico.

Asturias, nuestra tierra, tiene una amplia oferta gastronómica para todos los gustos, así que ¡vamos a hablar de nuestros platos más típicos!

Empezamos por la fabada asturiana, un plato de cuchara elaborado con ‘fabes’ blancas y de gran tamaño que suelen estar acompañadas de chorizo, morcilla y tocino.
Consejo: se recomienda comer de día porque puede ser un plato muy pesado. 😉

El pote asturiano es otro plato contundente de cuchara. Su receta incluye ‘fabes’, berza, patata, chorizo, morcilla y tocino.
Consejo: hacemos la misma sugerencia que con la fabada, mejor para comer. 😉

El famoso y amado cachopo. Se trata de dos filetes muy grandes de ternera separados por un relleno de jamón y queso, todo ello empanado y frito. Ese es el cachopo original aunque también puedes encontrarlo con diferentes rellenos como por ejemplo de cecina, de setas…
Consejo: compártelo. 😉

El chorizo a la sidra es el entrante perfecto para ir abriendo el apetito. Se trata de un chorizo cocido en sidra y que se sirve cortado en rodajas.
Consejo: mojar el pan en su salsa es uno de los placeres de la vida. 😉

Otro de los platos típicos asturianos son los escalopines al cabrales, pequeños filetes de ternera rebozados y fritos acompañados de la típica y famosa salsa de queso cabrales.
Consejo: suelen ir acompañados de patatas fritas, aprovecha a untarlas en la salsa. 😉

Uno de los guisos más famosos en el Principado es el pitu caleya. Así es como llaman a los pollos de corral que están criados de manera natural. Gracias a esa alimentación, su carne es menos grasa, más oscura y un poco más dura.
Consejo: ya no querrás comer otro pollo que no sea pitu caleya. 😉

Los tortos de maíz son otra exquisitez que podéis encontrar en Asturias. Su masa hecha a base de maíz se fríe en abundante aceite para conseguir el torto. Por encima, su receta tradicional, lleva huevos y picadillo aunque puedes encontrártelos cubiertos de morcilla, de setas con jamón serrano…
Consejo: si compartes plato con otra persona prueba varios tipos para saber cuál es tu preferido. 😉

El bollo preñao es un pan cocido en el horno que alberga un chorizo en su interior. Es el incondicional de cualquier espicha (quedada entre amigos típica asturiana en la que la sidra y la comida son los protagonistas, originariamente consistía en reunirse en un llagar para ‘espichar’ un tonel de sidra).
Consejo: lo encontrarás también en cualquier fiesta popular. 😉

El arroz con bugre o bogavante es un plato muy típico en la cocina asturiana, aunque también se comparte tradición con todo el norte de España.
Consejo: un arroz caldoso siempre es una buena opción y este nunca defrauda. 😉

Tampoco puede faltar en nuestra lista el pastel de cabracho, otro aperitivo perfecto para comenzar una comida. Se elabora con la carne del cabracho, un pez de roca. Suele ir acompañado de mayonesa y salsa rosa.
Consejo: acompáñalo con un trocito de pan, ¡buenísimo! 😉

El rape o el pixín, en bable, es un plato muy común entre las sidrerías de la zona. Lo puedes encontrar de muchas formas: frito, en salsa, a la sidra, rebozado…
Consejo: lo pidas como lo pidas, te va a encantar. 😉

Asturias es sin duda la tierra de las vacas y por consiguiente de la leche y de los quesos. Cuatro de las muchas variedades de quesos asturianos tienen aprobada la denominación de origen europea: Cabrales, Gamonedo, Afuega’l Pitu y Casín.
Consejo: hay quesos para todos los gustos así que ¡prueba todos los que puedas! 😉

Si a todos estos platos los acompaña un culín de sidra, entonces, ya no te falta nada para completar el buen comer asturiano. Es la bebida más típica del Principado y debe ser escanciada. ¡Ah! el vaso se comparte entre todo el grupo.
Consejo: no te olvides de dejar un poco de sidra en tu vaso para tirarla por donde apoyaste los labios y así el siguiente en beber tendrá el vaso limpio. 😉

¡Todavía queda más! Ahora es el turno de los postres. Os damos el mismo consejo para todos, guarda algo de hueco para el final de la comida que todavía puedes disfrutar un poquito más.

Un postre muy asturiano es el arroz con leche, aunque también lo es en otras provincias. Su receta es muy sencilla: arroz, leche, azúcar, canela y un poquito de limón. ¡Buenísimo!

Les casadielles son un dulce muy típico de la gastronomía asturiana, están rellenas de nuez molida, azúcar y anís.

El dulce más típico de Oviedo son los carbayones. Se trata de un dulce almendrado con base hojaldrara rellena de crema de almendras que, además, está cubierto de almíbar de azúcar, zumo de limón, canela y agua.

Los frixuelos son típicos durante el ‘Antroxu’ o carnaval asturiano aunque se comen durante todo el año. Son similares a los crepes franceses y se comen con azúcar espolvoreada.

Otra de las debilidades de los más golosos son las moscovitas. Son unas pastas finísimas y crujientes de almendra, chocolate y nata. Su receta llegó directamente desde Rusia a la Confitería Rialto de Oviedo.

Y terminamos con las marañuelas. La autoría de su receta es motivo de discusión entre Candás y Luanco. Se trata de unas galletas o bollitos dulces, con forma de espiral o entrelazado, hechos de harina, azúcar, huevo y manteca.

 

Ahora que ya tienes muy claro qué comer en Asturias te ayudamos un poquito más: entra en nuestra app y déjate llevar por las valoraciones de nuestros toptasters, sus fotos de los platos y los comentarios. También puedes acceder a nuestros rankings para saber quién encabeza la lista de los mejores cachopos, las mejores fabadas… ¡Acertarás seguro! 

¡Buen provecho! 😉

Trash cooking o el ‘arte’ de aprovechar los alimentos

Según el informe sobre el consumo de alimentación de 2016 del Ministerio de Agricultura, cada familia española tira a la basura en un año alrededor de 67 kg de alimentos en buenas condiciones. Lo más triste es que, según la FAO, 815 millones de personas pasan hambre en el mundo, lo que equivale al 11% de la población mundial.

 

¿Qué está pasando? ¿Por qué tiramos comida
cuando hay tanta gente que la necesita?

 

El término Trash cooking se conoce como el aprovechamiento de los alimentos al 100%, incluyendo las partes que normalmente se tienden a desechar, sacando así el máximo partido a todos los comestibles. Vamos, lo que ha hecho tu abuela toda la vida: dar segundas y terceras vidas a las partes de alimentos más complicadas como vísceras, casquerías, tallos, cáscaras, etc. aprovechar todo y no tirar nada.

Esta técnica es muy popular en la gastronomía oriental y cada vez son más los restaurantes occidentales que se unen a esta ‘tendencia’, como los reconocidos chefs españoles Ángel León o Ferrán Adriá, quien comentó “si para componer un menú solo somos capaces de utilizar productos de élite, la cocina está muerta”.

Con esta filosofía -cocinar todo, no tirar nada- no solo se consigue reducir las toneladas de residuos de alimentos, sino que nuestro bolsillo también lo agradecerá y nuestro planeta aún más.

Según un estudio del centro NTS Insight, alimentar a la población mundial estimada para 2050 será todo un reto para la especie humana. Así que está claro, la estrategia más eficaz para erradicar o minimizar este problema es concienciar a la población.

Han surgido muchas iniciativas para conseguirlo. Por ejemplo, ya es habitual ver en los supermercados bajadas de precios de última hora en artículos que están a punto de caducar, también otra de las alternativas de los supermercados para aprovechar sus excedentes es donarlo a comedores sociales y bancos de alimentos.

La tecnología también pone su granito de arena y está presente con aplicaciones como weSAVEeat con la que se pueden comprar pequeños lotes de comida, con descuentos de entre el 50 y el 70%, que al acabar el día ha sobrado en los establecimientos con los que colaboran. Nice to eat you es otra app, todavía en fase de desarrollo, que pretende poner en contacto a supermercados y restaurantes que tengan excedentes con consumidores que busquen productos a bajo coste. También está disponible en España la app Phenix que se encarga de poner en contacto a multinacionales, como un supermercado, con asociaciones y ONGs para que los alimentos sobrantes de unas sirvan para otras…

No cuesta nada reducir residuos y aprovechar cada alimento al 100%.
Te animamos a que des rienda suelta a tu imaginación y te animes a probar diferentes recetas.

Piel de patata, limpia y frita en aceite muy caliente = Chips crujientes

 

Aquí te dejamos algunas ideas:

  • Cáscaras de limón: puedes utilizar su ralladura en postres, repostería, salsas… su cáscara también se puede utilizar para hacer tés, hornear pescados…
  • Piel de verduras: salteadas con ajos pueden ser la guarnición perfecta en cualquier plato, también en tempura o fritas en aceite muy caliente para conseguir un aperitivo rico, sano y crujiente…
  • Carne: lo que te sobre de carne de tu última receta puedes utilizarlo para hacer croquetas, empanadas, canelones…
  • Huesos: son perfectos para hacer un caldo y si te sobra puedes congelarlo…
  • Pan duro: puedes hacer pan rallado, sopas de ajo, torrijas…
  • Frutas muy maduras: en vez de tirarlas puedes hacerte un batido, preparar un postre, una mermelada o incluso un helado..

 

¡Buen provecho! 😉

¿Qué cosas nos pueden molestar en un restaurante?

Nos encanta salir, cenar, comer, conocer locales nuevos, probar platos diferentes… Pero, ¿es siempre satisfactoria la experiencia en un restaurante? Seguro que nos ha pasado a todos alguna vez, por algún motivo hemos salido del local cabreados o molestos y maldiciendo porqué no habremos ido al otro restaurante que teníamos en mente…
A veces el servicio, otras la comida, o simplemente el local no son como esperábamos. Los restaurantes pueden salir muy perjudicados si no consiguen que sus comensales salgan satisfechos y con ganas de repetir.

Hemos hecho un pequeño listado de las cosas que pueden molestar para que tú como hostelero intentes que no ocurra ninguna de ellas en tu local o, para que tú como comensal te sientas identificado con alguna situación o muy afortunado por no haber vivido ninguna. 

1. Reserva de mesas

Hay restaurantes que tienen la política de no reservar mesa, esto no suele gustar. Tendrás la incertidumbre de no saber a qué hora vas a comer, si tendrás que esperar al llegar, mucho, poco, o si tendrás que terminar yendo a otro local.

2. Ambiente

Cuando vamos a comer o a cenar a un establecimiento, lo que más nos apetece es hablar y poder conversar con quien estemos compartiendo mesa. Resulta incómodo estar en un restaurante y que la música o el ruido estén tan elevados que nos impida escuchar bien al que tenemos enfrente.

3. Olor

Otro aspecto a tener en cuenta es que la cocina del restaurante esté aislada o preparada con sistemas de extracción lo suficientemente potentes para que los comensales no se vean afectados por su olor o su humo. Lo mismo ocurre con el aseo. Evitar cualquier olor desagradable es imprescindible para un establecimiento.

4. Ubicación de las mesas

Es muy importante que la distribución de las mesas en el espacio sea la correcta. En ocasiones, los restaurantes por querer tener más mesas de las que entran holgadamente, juntan demasiado unas con otras y al final los comensales terminan comiendo sin intimidad.

5. Actitud del personal

Podemos decir que este punto es -casi- el más importante de toda la lista. La actitud que tengan los trabajadores del local con los clientes es fundamental para hacer que una experiencia sea agradable o desagradable. Una sonrisa, un buen gesto o simplemente demostrar buena actitud y ganas, servirá para que el cliente esté a gusto y si, además, la comida es tal y como la esperaba o mejor, se traducirá en la satisfacción que todo hostelero quiere que tenga su cliente. A veces no se le da al camarero la importancia que tiene y, sin embargo, es una de las figuras más importantes del negocio.

6. Alérgenos e intolerancias

Hay restaurantes que por ampliar su público o por dar mayores facilidades a sus clientes, ofrecen carta de alérgenos e intolerancias. Hasta aquí todo genial, es siempre de agradecer que ofrezcan opciones para todos. El problema aparece cuando los camareros o peor aún, el responsable de cocina, no está informado como debería sobre el tema. Si el hostelero decide ofrecer carta de alérgenos se entiende que ha formado a todo el equipo para asegurar a su clientela la fiabilidad que estos temas requieren.

7. Tiempo de espera

No nos gusta esperar, es normal. Nuestro tiempo es oro y no queremos perderlo esperando… así que tampoco nos va a gustar esperar más de la cuenta a que el camarero se percate de que estamos sin atender, o a tardar demasiado en servirnos el segundo plato o a que tengamos que hacer señales de humo para pedir la cuenta…

8. Tamaño

El tamaño sí importa. No queremos que sobre pero tampoco que falte. Acertar con la cantidad de las raciones y que nadie se quede con hambre es muy importante.

9. Agua gratis

En la inmensa mayoría de restaurantes y bares en España, el agua es embotellada y de pago. Sin embargo, en otros países como en Estados Unidos, los restaurantes incluyen -como parte de bienvenida al local- una jarra con agua del grifo, por supuesto, sin ningún coste. ¿Por qué no llega esta opción a todos los países?

10. Gastos sorpresa

El precio del cubierto o incluso el coste del servicio, son gastos que no nos suelen sentar muy bien cuando aparecen en el ticket. Al entrar en un restaurante se sobreentiende que vamos a necesitar cubiertos para comer o que nos van a atender porque no hay autoservicio… entonces, ¿por qué nos cobran por servicios que no elegimos?

Si crees que se nos ha olvidado algo o nos quieres contar tu experiencia, ¡déjanos un comentario!

 

¡Buen provecho! 😉

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